El conflicto estructural es, como la palabra indica, básico en nosotros y se expresa en las diferentes áreas de nuestra vida. Existen cuatro conflictos estructurales básicos: carencia/abundancia, sobreprotección/abandono, desvalorización/sobrevalorización y exclusión/inclusión. Cada persona tiene uno que predomina, y a la vez tenemos elementos de todos ellos. Este post es una introduccion sobre el tema que es fundamental y que tiene mucho desarrollo.

Un ejemplo ayuda a entenderlo. Sucede la pérdida de un trabajo. La persona con conflicto en carencia, vivirá esta pérdida con mayor énfasis en la carencia material y en la supervivencia, con miedo intenso a perder todo lo que tiene y incluso morir. La persona con conflicto de abandono pondrá el enfasis en que ha sufrido una traición dentro de la empresa por parte de sus compañeros y jefes. Quien tenga el conflicto estructural de desvalorización lo vivirá sobre todo como una  pérdida por no ser lo suficientemente válido y bueno en su trabajo, se comparará con los compañeros que lo hacen mejor que él. La persona con conflicto de exclusión lo vivirá como una pérdida de su «identidad de jefe», por ejemplo, en lo que tenia mucho peso puesto para definirse y sentirse perteneciente. Es una misma circunstancia que es vivida e interpretada de formas muy distintas.

El conflicto estructural tiene mucho que ver con nuestra experiencia familiar particular. No debe tomarse como algo negativo que no debería existir o que nos limita. Ha de ser tomado como nuestra experiencia básica a partir de la cual incrementarnos y convertirnos precisamente en expertos en conocer, desarrollar y gestionar el punto clave de nuestro conflicto. Por ejemplo, si mi conflicto está en el abandono, mi tarea es explorar, redefinir y afinar qué son los vínculos humanos, el cuidado y la protección, a través de mi experiencia.

09-01-2023. Gracias por tu atención.